Nicolás Maduro compareció este 5 de enero por primera vez ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, acompañado de su esposa Cilia Flores y de un equipo de abogados defensores. La audiencia, que se prolongó por unos treinta minutos, estuvo marcada por la lectura de cargos de narcotráfico y conspiración para introducir armas, acusaciones que el exmandatario venezolano rechazó categóricamente al declararse inocente.
Vestido con el uniforme naranja de prisionero y una camisa oscura encima, Maduro levantó la voz para afirmar que sigue siendo presidente de Venezuela y que su detención constituye un secuestro político.
“Soy un prisionero de guerra”, dijo ante el juez Alvin Hellerstein, en una frase que resonó en la sala abarrotada de agentes, periodistas y diplomáticos.
El procedimiento, que en condiciones normales suele ser breve y protocolario, se convirtió en un escenario de declaraciones políticas. Maduro insistió en que su captura en Caracas por fuerzas estadounidenses fue ilegal y que se trata de una agresión contra la soberanía de su país.
Su esposa, Cilia Flores, también se declaró inocente de los cargos que se le imputan, entre ellos conspiración por narcoterrorismo y posesión de artefactos destructivos. La acusación, presentada originalmente en 2020, fue ampliada recientemente para incluir a Flores, lo que refuerza la dimensión política del caso.
La sala del tribunal federal de Manhattan, revestida de madera y con un ambiente solemne, se convirtió en escenario de tensión. Maduro saludó en español a los presentes y se mostró desafiante, con los hombros hacia atrás, mientras escuchaba la lectura de los cargos.
Los fiscales sostienen que el exmandatario lideró una red de narcotráfico que buscaba introducir toneladas de cocaína en Estados Unidos, utilizando estructuras del Estado venezolano para facilitar las operaciones. La defensa, por su parte, adelantó que argumentará la ilegitimidad del proceso, basándose en la condición de jefe de Estado que Maduro asegura mantener.
El juez Hellerstein fijó la próxima audiencia para el 17 de marzo, en la que se espera que se presenten mociones preliminares y se definan los plazos del juicio. Mientras tanto, Maduro permanecerá bajo custodia federal en Nueva York.
La decisión de declararse inocente abre un proceso judicial que podría extenderse durante meses y que tendrá repercusiones tanto en la política interna venezolana como en las relaciones internacionales de Estados Unidos con América Latina.
La primera audiencia de Nicolás Maduro no solo fue un acto judicial, sino también un escenario de confrontación política.
Sus palabras, al definirse como prisionero de guerra y presidente legítimo, buscan instalar un relato de resistencia frente a lo que considera una agresión imperial. Sin embargo, para la justicia estadounidense, se trata de un caso criminal con acusaciones graves de narcoterrorismo.
El contraste entre ambas narrativas anticipa un juicio cargado de tensión, donde se cruzarán argumentos legales y discursos políticos en un proceso que será seguido con atención en todo el continente.
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y Cilia Flores, la primera dama, comparecieron el lunes ante un tribunal federal de Nueva York, después de que fueran capturados en la madrugada del pasado sábado por Estados Unidos en una operación sobre Caracas, que, según algunas informaciones, se saldó con 40 muertos.
Al frente del Ejecutivo bolivariano queda la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien ha dirigido su primer consejo de ministros. En este contexto, la vicepresidenta ejecutiva creó una comisión para gestionar la liberación del mandatario Nicolás Maduro y tendió una mano a Estados Unidos para abordar una "agenda de cooperación".
En la madrugada del domingo, el presidente venezolano aterrizó en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar situado en el norte del estado de Nueva York, rodeado de un fuerte dispositivo de seguridad.
El presidente estadounidense, Donald Trump, descartó este lunes una convocatoria de elecciones en Venezuela en los próximos 30 días hasta que el país "recupere su salud". Donald Trump dijo también que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, está "cooperando" con las autoridades estadounidenses.
Donald Trump aseguró este lunes en una entrevista telefónica con NBC News que "no estamos en guerra con Venezuela. Estamos en guerra con la gente que vende drogas; estamos en guerra con la gente que vacía sus prisiones en nuestro país y manda a sus drogadictos y vacía sus manicomios en nuestro país".
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este lunes que los secretarios de Estado y Guerra (Marco Rubio y Pete Hegseth, respectivamente) y el asesor en temas de seguridad y migración Stephen Miller estarán a cargo de coordinar la transición en Venezuela.
El fiscal argentino, Carlos Stornelli, instó este lunes a la Justicia federal a que solicite a Estados Unidos la extradición de Nicolás Maduro por una causa que se tramita en tribunales del país suramericano y en la que se acusa al mandatario de crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela.
Stornelli presentó un escrito dirigido al juez Sebastián Ramos, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 2, en el que hizo referencia a la detención de Maduro por parte de Estados Unidos, y destacó que pesa sobre él un llamado a prestar declaración indagatoria con orden de detención vigente.
El fiscal destacó que se trata de "una cuestión urgente en virtud del aludido estado de detención" y pidió, en referencia a la causa en curso en ese juzgado, "que se inicie, por tanto, el procedimiento de extradición activa respecto de Nicolás Maduro Moros, a los fines de que sea sometido al presente proceso".
Simpatizantes del chavismo se manifiestan durante una marcha en apoyo al inicio de la Asamblea Nacional este lunes, en Caracas (Venezuela). El Parlamento de Venezuela inició la legislatura 2026-2031 controlado nuevamente por el chavismo y con el regreso de algunas caras opositoras que se alejaron de la mayor coalición opositora del país, en una sesión marcada por la incertidumbre tras la captura del presidente Nicolás Maduro durante el ataque militar lanzado por Estados Unidos sobre varios puntos del territorio venezolano, entre ellos Caracas.
Simpatizantes del chavismo se manifiestan durante una marcha en apoyo al inicio de la Asamblea Nacional este lunesSimpatizantes del chavismo se manifiestan durante una marcha en apoyo al inicio de la Asamblea Nacional este lunes
La chavista Delcy Rodríguez aseveró este lunes que, en estas "horas terribles de amenazas contra la estabilidad", no va a descansar "ni un minuto para garantizar la paz" en Venezuela, luego de jurar como presidenta encargada del país, dos días después de que EE.UU. capturara a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en medio de ataques en Caracas y tres estados.
El juez federal Alvin Hellerstein, al frente del caso contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, ordenó este lunes que la próxima comparecencia tenga lugar el 17 de marzo.
El magistrado decretó la fecha de la segunda audiencia de Maduro y Flores ante una corte estadounidense después de que ambos compareciesen, dos días después de ser trasladados a Estados Unidos, ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY). La primera comparecencia, que duró menos de una hora, fue más un procedimiento legal necesario antes de que se inicie el juicio.
El jefe del Parlamento de Venezuela, el chavista Jorge Rodríguez ha tomado juramento a su hermana, Delcy Rodríguez, como presidenta encargada, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenara que asumiera este cargo, ante la captura del gobernante Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense en territorio venezolano.
El Departamento de Estado de EE.UU. confirmó este lunes a EFE que ya se están "haciendo los preparativos necesarios" para reabrir la embajada en Caracas a raíz de la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro. "Como dijo el presidente (estadounidense, Donald) Trump, estamos haciendo los preparativos necesarios para permitir la reapertura en caso de que tome esa decisión", explicó un portavoz del Departamento de Estado. El propio Trump dijo ayer a los medios a bordo del Air Force One que Washington ya está pensando en reinaugurar la legación estadounidense en Venezuela.
Horas después, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que es ahora su Gobierno el que está "a cargo" de Venezuela y ha destacado que su prioridad es "arreglar" el país, en especial su industria petrolera, más que forzar una convocatoria electoral o una liberación de presos políticos, cuestiones que ha evitado abordar.



