Durante años, Bolivia fue considerada la nación con las mayores reservas conocidas de litio del mundo, principalmente en el Salar de Uyuni, con alrededor de 23 millones de toneladas métricas estimadas, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Este volumen representaba alrededor del 22% del total estimado de reservas globales y mantenía al país andino como líder en el “oro blanco” necesario para baterías modernas.
Por su parte, China también figuraba entre los principales países con reservas significativas, debido a múltiples depósitos de litio en salares y recursos minerales geológicamente diversos. Sin embargo, de acuerdo a investigaciones en Science Advances en 2023, estas cifras quedaron en segundo plano tras un descubrimiento geológico en un país de América, que podría reconfigurar el mapa global de ese mineral.
El mayor yacimiento de litio conocido hasta la fecha se ubica en la Caldera McDermitt, una antigua formación volcánica extinta en la frontera entre Nevada y Oregón, en Estados Unidos.
Esta cuenca volcánica, producto de la caída de un supervolcán hace unos millones de años, estaría alojando depósitos de litio estimados entre 24 y 40 millones de toneladas métricas de mineral rico en arcillas que contienen este metal.
Este enorme depósito se destaca por su volumen potencial, pero también por la presencia de arcillas ilíticas enriquecidas con litio, lo que facilita la concentración del metal en comparación con otros tipos de depósitos más dispersos.
La región es considerada ahora como la mayor acumulación de litio del mundo, superando ampliamente las estimaciones anteriores de Bolivia, y desafiando la preeminencia de Asia y Sudamérica en la carrera por este recurso clave.
El descubrimiento del yacimiento estadounidense podría cambiar sustancialmente la geografía del mercado global del litio, ya que se trataría del depósito más grande identificado hasta la fecha y colocaría a EE.UU. como actor clave en el suministro del mineral crítico para la transición energética, reduciendo la dependencia histórica de Asia y Sudamérica.
El litio es un componente esencial en baterías de vehículos eléctricos, almacenamiento de energía renovable y electrónica portátil.
La fuerte demanda proyectada -que podría llegar a cerca de un millón de toneladas métricas anuales para 2040- ha generado una carrera global por asegurar suministros seguros y diversificados, y McDermitt podría aportar una fuente significativa a largo plazo.
Se espera que la extracción comercial en este depósito comience alrededor de 2028, con proyectos -como Thacker Pass en Nevada- diseñados para producir litio a partir de arcillas de alta concentración de manera más eficiente que muchos métodos tradicionales. Esta operación podría tener una vida útil estimada de varias décadas, hasta aproximadamente 2113, según estimaciones de explotación sostenida de los recursos.




