El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, denunció que tras el anuncio de recortes de personal en la Cancillería se registraron múltiples casos de funcionarios que habrían recurrido a certificados de inamovilidad laboral para evitar su desvinculación, situación que calificó como un acto de “viveza criolla”.
Según la autoridad, luego de que se hiciera pública la reducción de personal, comenzaron a presentarse “embarazos por doquier”, además de documentación de servidores que se declararon tutores de personas con discapacidad o dependientes, mecanismos que —de acuerdo con Aramayo— fueron utilizados como una artimaña para mantenerse en sus cargos.
Las declaraciones fueron realizadas en medios locales de la ciudad de Santa Cruz, donde el canciller confirmó que la mayoría de los funcionarios del servicio exterior ya fue desvinculada como parte del proceso de ajuste. En ese contexto, señaló que en varios países “Bolivia ahora mantiene solo representación consular mínima”.
Aramayo también recordó que la anterior administración dejó deudas salariales pendientes y aseguró que el actual Gobierno trabaja en la implementación de una nueva política de gestión administrativa en la Cancillería, con el objetivo de ordenar la estructura institucional y garantizar un uso responsable de los recursos públicos.



