La Confederación de Trabajadores en Educación Urbana de Bolivia, junto a las 31 federaciones departamentales y regionales, llegó este 25 de marzo de 2026 a la Sede de Gobierno con una serie de exigencias que incluyen un mayor presupuesto para educación.
Como primer punto, los educadores pidieron que el país adopte una política económica soberana y sostenible. Además, rechazaron que Bolivia “se mantenga a base de créditos internacionales”, ya que este dinero debe ser devuelto y actualmente no se generan los recursos necesarios para hacerlo.
Asimismo, el magisterio expresó su oposición a cualquier intento de “privatización de la educación”. Anticiparon que no permitirán que mediante una nueva ley se encubra la descentralización del sistema educativo.
En lugar de eso, solicitaron un incremento en el presupuesto destinado a educación para cubrir el requerimiento de ítems, el “déficit histórico”, la nivelación para las maestras del nivel inicial y el ascenso automático de categoría.
Los trabajadores en educación también demandaron un incremento salarial. “No puede ser que en esta crisis nos digan ustedes ajústense y además tengamos que soportar la crisis. Pedimos que el aumento salarial sea de acuerdo al costo que ahora tienen todos los productos”, declaró la representante del sector, Miriam Ayala.
Finalmente, criticaron que la Gestora se utilice como “una billetera móvil del gobierno”. Por ello, exigieron una auditoría para conocer el estado de los aportes y activar un control obrero colectivo para “garantizar estos recursos”.



