Arani, Cochabamba.– La histórica y emblemática ciudad colonial de Arani, orgullo cultural del Valle Alto de Cochabamba, atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente, marcada por el abandono institucional, la falta de planificación y una gestión municipal que es duramente cuestionada por vecinos, dirigentes y analistas locales.
El actual alcalde Edwin Rojas, señalado por amplios sectores como el peor alcalde del Valle Alto, enfrenta fuertes críticas por una administración calificada como deficiente, ineficiente y carente de visión, pese a lo cual pretende postular nuevamente al cargo, ignorando el evidente desgaste y el rechazo ciudadano.
Vecinos de Arani denuncian que la ciudad presenta infraestructura deteriorada, ausencia de políticas de preservación patrimonial, servicios básicos descuidados y nulo impulso al turismo, a pesar de su enorme valor histórico y cultural como una de las ciudades coloniales más antiguas del departamento.
“Arani está abandonada a su suerte. No hay gestión, no hay obras estructurales, no hay respeto por nuestra historia”, señalaron representantes vecinales.
Las críticas a Edwin Rojas no se limitan a su actual gestión. Según antecedentes y denuncias recordadas por actores locales, antes de asumir la Alcaldía de Arani, Rojas fue funcionario municipal en el municipio de Toco, donde —según cuestionamientos de la época— habría incurrido en actos irregulares y una conducta negligente, dejando una imagen negativa en la administración pública.
En el plano político, también se cuestiona su incoherencia y oportunismo partidario. Rojas fue militante del MAS y cercano al proyecto político de Evo Morales, para luego romper con esa línea y alinearse con Luis Arce Catacora, y hoy —de manera sorpresiva— aparece vinculado a otra tienda política, lo que para muchos refleja una falta total de principios y convicciones ideológicas.
“No se puede gobernar una ciudad histórica como Arani cambiando de partido como de camisa y sin un proyecto serio de desarrollo”, afirmaron líderes cívicos del Valle Alto.
Para la población, resulta inaceptable que una ciudad con enorme potencial turístico, productivo y cultural continúe sumida en el abandono, mientras su principal autoridad prioriza intereses personales y electorales por encima del bienestar colectivo.
Finalmente, sectores sociales y culturales de Arani hicieron un llamado a la ciudadanía a defender la dignidad de su ciudad, exigir rendición de cuentas y apostar por liderazgos nuevos, honestos y con verdadero compromiso, capaces de rescatar a Arani del abandono y devolverle el lugar que merece en la historia y el desarrollo del Valle Alto.



