La Policía de Bolivia reportó este sábado que seis agentes antidisturbios resultaron heridos, cuatro de ellos por disparos, durante un intento de desbloqueo que terminó con el repliegue de policías y militares en una carretera del este del país tomada por grupos que exigen la renuncia del presidente, Rodrigo Paz.
«Se tiene seis servidores públicos policiales que han sido lesionados, cuatro de ellos por impacto de proyectil de arma de fuego», informó el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez.
Los otros tres policías recibieron impactos de bala en las piernas, mientras que a otros dos los alcanzaron las pedradas que los manifestantes les arrojaron al rostro y al hombro, respectivamente, agregó Gómez.
El jefe policial también indicó el arresto de cinco personas por participar en la movilización y que la Policía aún espera un «informe final» para establecer si también hay heridos entre los manifestantes.
La Policía, el Ejército y algunos activistas realizaron esta madrugada una acción conjunta en San Julián, población situada a 117 kilómetros al noreste de Santa Cruz, sobre la vía que conecta con Beni y el occidente del país.
La operación, en la que se usaron gases lacrimógenos, logró liberar la ruta por unos momentos, pero poco después los manifestantes se reagruparon y reforzaron los puntos de bloqueo, lo que derivó en un enfrentamiento con la Policía que se extendió por más de cuatro horas.
Las fuerzas de seguridad ordenaron el repliegue después de que se conocieran los primeros heridos por armas de fuego, «pensando en la seguridad de los civiles», entre ellos dos ministros, periodistas y activistas, indicó el general del Ejército Rider Calzadilla.
El comandante mencionó que los manifestantes «se encontraban al frente (a la Policía) realizando agresiones físicas también hicieron uso de armas de fuego», por lo que se ordenó el repliegue de la tropa.
Esta jornada se cumple un mes de los bloqueos de caminos que lideran la Federación de Campesinos ‘Túpac Katari’ y la Central Obrera Boliviana, a los que se sumaron los grupos leales al expresidente Evo Morales (2006-2019), quienes piden la renuncia de Paz como «única demanda».
Estos sectores acusan a Paz de haberlos marginado del Gobierno y de buscar privatizar y elevar las tarifas de los servicios básicos mediante un paquete de leyes que prevé enviar al Legislativo, algo que el Gobierno ha negado.
En las últimas semanas, los bloqueos de carreteras se extendieron a ocho de las nueve regiones de Bolivia, provocando escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y, especialmente, oxígeno medicinal para los centros de salud.
Durante el conflicto han muerto siete personas por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos y otras tres en el contexto de las protestas, entre ellas un manifestante que recibió un disparo durante un operativo de desbloqueo, según datos de la Defensoría del Pueblo.
Esto sucede cuando está previsto que este sábado la Cámara de Diputados trate el proyecto de ley que reglamenta los estados de excepción y otorga mayores atribuciones a las Fuerzas Armadas en casos de conmoción interna, que ya aprobó el Senado.



