El presidente Rodrigo Paz Pereira afirmó este viernes que aún existen actores vinculados a la “vieja política” que intentan generar inestabilidad en el país, a quienes comparó simbólicamente con “diablos” que se resisten a desaparecer.
Durante un acto público realizado en Porongo, el mandatario resaltó los logros de su administración en lo que denominó la “recuperación de la libertad”, aunque también admitió que su gestión enfrenta desafíos y aspectos por mejorar.
En su intervención, Paz utilizó una metáfora inspirada en las tradiciones del Carnaval, particularmente en la costumbre de enterrar al diablo como símbolo del cierre de las celebraciones.
“Todavía hay diablos que no quieren dejarse enterrar y quieren volver del pasado en una mentalidad antigua y, en una actuación de la vieja política y de la del viejo Estado que queremos acabar, ese Estado tranca, quieren volver a reposicionarse con sus viejas ideas para desestabilizar a Bolivia”, manifestó la autoridad.
Las declaraciones se producen en un contexto de cuestionamientos al Gobierno por parte de figuras políticas como Jorge Quiroga Ramírez y Evo Morales Ayma, así como de distintos sectores sociales que han expresado críticas a la actual administración.
En ese marco, el presidente ratificó su propuesta de construir un “gran centro” que permita el diálogo y el entendimiento entre los bolivianos, alejándose de posiciones polarizadas.
“Nunca más volver a los extremos los extremos nos destruyeron como sociedad, los extremos nos generaron la división a través del racismo, los extremos nos confrontaron como regiones, cuando la patria es una sola”, exhortó.
El mandatario insistió en que su Gobierno busca consolidar la unidad nacional y dejar atrás las prácticas políticas que, según afirmó, provocaron confrontación y debilitamiento institucional en el pasado.



