Domingo, 17 Mayo 2026
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El Gobierno de Bolivia dice que evitará el «derramamiento de sangre» durante el desbloqueo de las vías

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El Gobierno de Bolivia aseguró que hará todo «esfuerzo» para evitar un «derramamiento de sangre», en medio de la operación policial y militar que se realiza este sábado para desbloquear las carreteras cerradas desde hace 11 días en La Paz y que derivó en enfrentamientos en algunos sitios de ese departamento.

«Vamos a hacer hasta el último esfuerzo para evitar que haya derramamiento de sangre por el uso de la violencia de cualquiera de las partes», declaró el vocero presidencial, José Luis Gálvez, en una rueda de prensa en el Ministerio de Gobierno (Interior), en La Paz.

La Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia iniciaron esta madrugada una operación conjunta para despejar las principales carreteras que conectan a La Paz y su vecina El Alto con el resto del país.

La operación, llamada ‘Corredor humanitario’, movilizó a 2.500 agentes policiales y 1.000 militares, según informaron por separado ambas instituciones.

El convoy de vehículos militares y policiales que despejó parcialmente un camino troncal del altiplano de Bolivia decidió volver a La Paz, tras más de trece horas de trabajo para retirar decenas de montículos de tierra, troncos, piedras y neumáticos quemados usados por los campesinos aimaras para cortar la ruta desde hace once días exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

«Hemos llegado hasta acá evadiendo o rompiendo varios obstáculos», afirmó el comandante en jefe de la Fuerzas Armadas, general Víctor Hugo Balderrama, que dirigió el convoy hasta la localidad de Calamarca, a 54 kilómetros de La Paz, desde donde luego comenzó el retorno para despejar de vuelta una carretera paralela.

El jefe militar reconoció que tomaron la decisión de no seguir adelante para no encontrar la marcha que centenares de seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019) realizan en la misma ruta hacia La Paz para exigir también la renuncia de Paz.

Balderrama declaró a los medios que llegaron a Calamarca, entre ellos EFE, que tienen la información de que más adelante hay «grupos más revoltosos» y las Fuerzas Armadas no quieren «buscar enfrentamiento», sino cumplir su misión «en el marco del respeto a la población».

La acción se concentró en una de las carreteras que une a El Alto con Perú, en la vía hacia la región andina de Oruro que también conecta con el centro y oriente del país y en una ruta en el sur de la ciudad de La Paz, aunque en este último lugar, el avance fue frenado por manifestantes que utilizaron explosivos, piedras y armaron barricadas.

Los agentes intentaron avanzar lanzando gases lacrimógenos, pero finalmente se les instruyó replegarse para evitar que se desborde la violencia en el lugar.

En Río Seco, los manifestantes atacaron a pedradas una estación del teleférico, lo que obligó a suspender el servicio en uno de sus tramos, mientras que kilómetros más allá, chocaron con agentes de la Policía y la Policía Militar que intentaron dispersarlos con gases lacrimógenos.

El portavoz presidencial recalcó que la operación de desbloqueo se enmarcó en las leyes, que en ningún momento se utilizaron «armas letales» y que la intervención de las fuerzas militares y policiales fue solamente «disuasiva».

«Se les ha instruido bajar la tensión, tratar de que se calmen las aguas porque lo que menos queremos es la pérdida de vidas, no es el propósito usar la fuerza de manera indiscriminada», apuntó Gálvez. (FUENTE EFE)

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