El presidente Donald Trump dijo el sábado que Estados Unidos había capturado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y lo trasladaba a Nueva York para enfrentarse a cargos penales, en lo que sería una culminación sorprendente de una campaña que se ha prolongado más de un mes de su gobierno para derrocar al líder autoritario.
Estados Unidos va a “manejar’’, el país hasta que pudiera organizarse una transición de poder adecuada, dijo el presidente horas después, lo que planteaba la perspectiva de un compromiso de duración indefinida.
Trump ofreció pocos detalles sobre cómo supervisaría Estados Unidos a Venezuela y solo dijo que lo haría un “grupo” no especificado. No estaba claro si eso implicaría una fuerza militar de ocupación, aunque Trump dijo que no temía “tropas sobre el terreno”.
Delcy Rodríguez, que había sido vicepresidenta de Maduro, tomó juramento como presidenta interina en una ceremonia secreta en Caracas, según dos personas cercanas al gobierno que hablaron bajo condición de anonimato. Rodríguez denunció la operación militar en la televisión estatal, calificándola de “brutal ataque”. Sin embargo, Trump declaró posteriormente a la prensa durante una conferencia de prensa en Mar-a-Lago, su club privado en Florida, que ella había hablado con el secretario de Estado, Marco Rubio, y que “en esencia, está dispuesta a hacer lo que consideremos necesario”.
Aunque Trump dijo poco sobre cómo Estados Unidos va a “manejar” a Venezuela, insistió en que “no nos va a costar nada” porque las empresas petroleras estadounidenses reconstruirán la infraestructura energética de Venezuela, la cual posee vastas reservas de petróleo.
“Vamos a manejar bien el país”, dijo Trump al referirse al petróleo. “Va a generar mucho dinero”. Dijo que los anteriores gobiernos venezolanos “nos robaron el petróleo”, en aparente referencia a la nacionalización de la industria petrolera del país.
Horas después de que Trump anunciara el asalto militar que capturó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, la fiscala general de Estados Unidos, Pam Bondi, dijo en las redes sociales que habían sido imputados por cargos de drogas y armas y que “pronto se enfrentarán a toda la ira de la justicia estadounidense”.
Los cargos de la acusación revelada eran similares a los contenidos en una acusación de 2020 que el gobierno de Trump ha citado repetidamente al calificar a Maduro de jefe de un “narco-Estado”.
Las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses capturaron a Maduro con la ayuda de una fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano la cual había vigilado su ubicación en los últimos días, según personas informadas de la operación.
Trump publicó una imagen de Maduro bajo custodia a bordo del USS Iwo Jima, uno de los buques de guerra estadounidenses que han estado rondando por el Caribe, y dijo que él y su esposa serían trasladados a Nueva York.
La rápida operación militar se produjo tras meses de amenazas, advertencias y acusaciones de contrabando de drogas por parte de Trump contra Maduro.
Trump dijo que no había muerto ningún soldado estadounidense, pero sugirió en una entrevista con Fox News que algunos habían resultado heridos cuando el helicóptero en el que viajaban había sido atacado.
En una breve entrevista telefónica con The New York Times tras el anuncio, Trump celebró el éxito de la misión para capturar a Maduro. “Mucha buena planificación y muchos grandes grandes soldados y grandes personas”, dijo. “En realidad, fue una operación brillante”.
El sábado, en una larga entrevista telefónica posterior con Fox & Friends, Trump dijo que él y miembros clave de su gobierno observaron la incursión de la Fuerza Delta en tiempo real desde una sala en Mar-a-Lago, su club de Florida.
Trump dijo que los militares ensayaron de manera reiterada la operación en una réplica de la casa segura de Maduro y que fueron capaces de ejecutar la incursión de forma impecable y rompieron las puertas de acero que protegían a Maduro en “cuestión de segundos”.
Las autoridades venezolanas dijeron en declaraciones que algunos de sus ciudadanos habían muerto, pero que aún se estaba evaluando el número de muertos y heridos. Se declaró un estado de emergencia en respuesta a los ataques, los cuales se produjeron en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, según un comunicado del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información de Venezuela.
Venezuela “rechaza, repudia y denuncia” la agresión militar estadounidense, dijo el ministerio. También convocó “a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista”.
Maduro, quien se autodenomina socialista, dirige Venezuela desde 2013, y el gobierno de Joe Biden lo acusó de robar las elecciones que lo mantuvieron en el poder el año pasado. Su círculo cercano parece haber sobrevivido.
Reforzamiento militar: Desde finales de agosto, el Pentágono ha acumulado soldados, aviones y buques de guerra en el Caribe. El ejército estadounidense ha atacado muchas embarcaciones pequeñas que, según las autoridades estadounidenses, traficaban con drogas, causando la muerte de al menos a 115 personas. Y la CIA llevó a cabo un ataque con drones contra una instalación portuaria en Venezuela el mes pasado, según personas informadas de la operación. Una amplia gama de expertos en el uso de la fuerza letal han dicho que los ataques contra pequeñas embarcaciones equivalen a ejecuciones extrajudiciales ilegales, pero el gobierno de Trump ha afirmado que son compatibles con las leyes de guerra porque Estados Unidos participa en un conflicto armado con los cárteles del narcotráfico.
Bloqueo petrolero: Estados Unidos también ha llevado a cabo una campaña contra los petroleros que transportan crudo venezolano, lo que ha desorganizado la industria petrolera del país y puesto en peligro la principal fuente de ingresos del gobierno.
Estados Unidos incautó un buque petrolero sancionado que transportaba petróleo cuando navegaba desde Venezuela hacia Asia. Interceptó y detuvo otro buque petrolero que no estaba sometido a sanciones estadounidenses. Y la Guardia Costera estadounidense intentó abordar un tercer petrolero cuando se dirigía a Venezuela para recoger cargamento.
Acusaciones de narcotráfico: En marzo de 2020, Maduro fue imputado en Estados Unidos, acusado de supervisar una violenta organización narcotraficante conocida como Cartel de los Soles. Las agencias de inteligencia estadounidenses han estimado que Maduro está en realidad enfrentado a un grupo, el Tren de Aragua, y los analistas afirman que el Cártel de los Soles no existe como organización concreta.
Al menos 40 personas murieron en el ataque del sábado en Venezuela, entre militares y civiles, según un alto funcionario venezolano que habló bajo condición de anonimato para describir los informes preliminares.
El presidente Donald Trump dijo que Delcy Rodríguez había jurado como presidenta interina de Venezuela y que actuaría como socia para dejar que Estados Unidos maneje el país.
“En esencia, está dispuesta a hacer lo que consideremos necesario para que Venezuela vuelva a ser grandiosa”, dijo.
Menos de dos horas después, Rodríguez —quien fuera vicepresidenta de Nicolás Maduro— pronunció un discurso televisado a Venezuela en el que dejó claro que consideraba a Estados Unidos un invasor ilegal que debía ser rechazado.
“Estamos decididos a la libertad”, dijo. “Lo que se le está haciendo a Venezuela es una barbarie”.
Su rápido desafío a Trump dejó claro que sus planes de irrumpir en la nación sudamericana y gobernarla como si fuera suya se enfrentaban a muchos más obstáculos de los que sugirió en su conferencia de prensa del sábado, en la que declaró la victoria en Venezuela.
“Ya habíamos advertido que estaba en curso una agresión bajo falsas excusas, bajo falsos pretextos, y que las caretas se habían caído y solamente tenía un objetivo que era el cambio de régimen en Venezuela”, dijo Rodríguez. “Y que ese cambio de régimen permitiese además la captura de nuestros recursos energéticos, de nuestros recursos minerales, de nuestros recursos naturales. He allí el objetivo verdadero, y el mundo y la comunidad internacional deben saber que es así”.
Significativamente, Rodríguez pronunció su discurso junto a lo que denominó el Consejo de Defensa de la Nación de Venezuela, que incluía al ministro de Defensa de la nación, al fiscal general y a los jefes del poder legislativo y judicial del país.
Ese frente unificado contradijo directamente la afirmación de Trump de que Estados Unidos manejaría Venezuela, sobre todo si se tiene en cuenta que funcionarios de la Casa Blanca y del Pentágono habían dicho que las fuerzas estadounidenses ya se habían retirado de la nación.
El ministro de Defensa y el fiscal general de Venezuela también criticaron públicamente a Trump y la acción militar estadounidense el sábado.
En su conferencia de prensa, Trump dijo que los dirigentes venezolanos debían obedecer a Estados Unidos o enfrentarían consecuencias. “Todas las figuras políticas y militares deben darse cuenta de que lo que le ocurrió a Maduro puede ocurrirles a ellos”, dijo.
El discurso de Rodríguez también dejó claro que los partidarios de Maduro —incluida ella— siguen considerándolo el líder legítimo de la nación.
Dijo repetidamente que Maduro era el “único presidente” de Venezuela e incluso el texto de la televisión estatal venezolana la calificó de vicepresidenta. Al finalizar, la emisora estatal indicó que Rodríguez era la vicepresidenta que acababa de afirmar que Maduro era el presidente de Venezuela.
Jack Nicas es el jefe de la corresponsalía del Times en Ciudad de México y lidera la cobertura sobre México, Centroamérica y el Caribe.
Un avión descendió lentamente por la pista del Aeropuerto Internacional Stewart, a las afueras de Nueva York, bajo la luz menguante del sábado. Los equipos de los medios de comunicación registraron la llegada desde el costado de un aeródromo cubierto de nieve. Cuando el avión se detuvo, varias personas que llevaban chaquetas con el logotipo del FBI rodearon una escalera que conducía a una de las salidas del avión.
El presidente derrocado de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa serán trasladados en helicóptero a Manhattan, según una fuente de las fuerzas del orden informada sobre el plan de seguridad para llevar al líder venezolano a Estados Unidos.
Desde allí, Maduro será conducido a la sede de la DEA en Nueva York. Luego, será trasladado en helicóptero a Brooklyn y conducido al Centro de Detención Metropolitano. Se espera que permanezca detenido en ese lugar.
El avión en el que se trasladaba al presidente derrocado de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, ha aterrizado en Estados Unidos, dijeron dos funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.
El Consejo de Seguridad de la ONU convocará una reunión de emergencia el lunes por la mañana para debatir los ataques estadounidenses en Venezuela.
Rusia, China y Colombia solicitaron la reunión después de que la misión de Venezuela ante la ONU escribiera una carta al presidente del Consejo solicitando la reunión para condenar y detener los ataques estadounidenses contra el país.
Se espera que el Secretario General António Guterres se dirija al Consejo el lunes. Antes dijo en un comunicado que todas las partes deben respetar el derecho internacional y la Carta de la ONU.
El presidente Donald Trump publicó el sábado en las redes sociales una fotografía que, según dijo, mostraba al presidente venezolano capturado, Nicolás Maduro, a bordo de un buque de guerra estadounidense horas después de que Estados Unidos lo apresara en Caracas.
La imagen mostraba a un hombre vestido con una sudadera y pantalones deportivos grises, con los ojos vendados y esposado; sostenía una botella de agua en la mano derecha.
“Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima”, era el pie que escribió Trump en la foto, minutos antes de dirigirse a la nación desde Mar-a-Lago, su complejo turístico de Florida, y anunciar que Estados Unidos iba a “manejar” Venezuela.
El USS Iwo Jima es un buque de asalto anfibio y uno de los barcos de guerra estadounidenses que han estado rondando por el Caribe en las últimas semanas; subió a bordo a sobrevivientes de un ataque estadounidense en octubre.
Trump dijo que él y su equipo habían visto el asalto por video mientras se producía, y posteriormente publicó lo que parecían ser fotos donde aparecían él y otros altos cargos del gabinete, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth, viendo el ataque en tiempo real.
En una entrevista concedida a The New York Times, Marco Rubio, secretario de Estado, dijo que se reservaba su opinión sobre los comentarios de Delcy Rodríguez, en los que descartó que tuviera pensado colaborar con Estados Unidos.
“Vamos a tomar decisiones en función de sus acciones y sus hechos en los próximos días y semanas”, dijo, refiriéndose a los funcionarios del gobierno interino venezolano. “Creemos que van a tener algunas oportunidades únicas e históricas de prestar un gran servicio al país, y esperamos que acepten esa oportunidad”.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, dijo que el sábado había llamado al presidente Trump y hablado con él directamente para manifestar su oposición a los ataques.
En una conferencia de prensa sobre otro asunto en Brooklyn, Mamdani dijo que durante la llamada dejó claro que se oponía a “la búsqueda de un cambio de régimen” y a “la violación del derecho federal e internacional”.
“El presidente y yo siempre hemos sido sinceros y directos el uno con el otro sobre los puntos de desacuerdo”, dijo. “He sido sincero y directo en el Despacho Oval. Seré sincero y directo en las conversaciones telefónicas que mantengamos, y los neoyorquinos me han elegido para que sea sincero y directo”.
Los manifestantes se dispersan tras casi dos horas de protesta frente a la Casa Blanca, en oposición a la captura del líder de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte del gobierno de Trump. Los manifestantes, que sumaban un par de centenares en su momento álgido, portaban pancartas que decían “EE. UU. fuera del Caribe” y “No al petróleo con sangre”.
Delcy Rodríguez asumió el sábado el cargo como nueva presidenta de Venezuela, pero quedó claro que los partidarios de Nicolás Maduro —incluida ella— siguen considerándolo a él como líder legítimo de la nación. Dijo repetidamente en su mensaje que Maduro era el “único presidente” de Venezuela e incluso la etiqueta de la televisión estatal venezolana la describía como vicepresidenta. Cuando terminó, la emisora estatal dijo inmediatamente que Rodríguez era la vicepresidenta que acababa de dejar claro que Maduro era el presidente de Venezuela.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, hizo un despliegue de fuerza y unidad en un discurso en directo a la nación, sentada junto a poderosos oficiales militares y otros dirigentes clave del gobierno cuando denunciaba a Estados Unidos.
Mientras presentaba a cada figura en directo por televisión, estos la saludaban con la cabeza en señal de deferencia, al tiempo que Rodríguez afirmaba que Maduro era el legítimo presidente de Venezuela. La demostración de fuerza y unidad socavó los comentarios anteriores del presidente Trump de que Washington colaboraría con Rodríguez para dirigir Venezuela.
“Si hay algo que el pueblo venezolano y que este país tiene muy claro”, dijo Delcy Rodríguez en su discurso a la nación, “es que jamás volveremos a ser esclavos, es que jamás volveremos a ser colonia de ningún imperio, del tinte que sea”.



