Bolivia y Brasil destacaron avances en la interconexión eléctrica como paso clave hacia la integración de sus sistemas energéticos, al tiempo que reafirmaron su compromiso de fortalecer la cooperación en biocombustibles, gas natural, fertilizantes y minerales críticos como el litio, con el objetivo de mejorar la seguridad energética y reducir la dependencia de importaciones de combustibles de origen fósil.
En el marco de la visita oficial a Brasil, los presidentes Rodrigo Paz Pereira y Luiz Inácio Lula da Silva suscribieron una Declaración Conjunta en Brasilia, en la que reafirmaron su compromiso de profundizar la cooperación en áreas fundamentales de interés de ambas naciones.
Uno de los principales hitos fue la firma del acuerdo de interconexión eléctrica, que permitirá el intercambio de hasta 420 megavatios (MW) de potencia entre ambos países. El proyecto conectará la provincia Germán Busch, en Santa Cruz, con el municipio de Corumbá, en Mato Grosso do Sul, sentando las bases para un sistema energético más integrado.
Asimismo, destacaron el rol del Comité Técnico Binacional como instancia clave para coordinar proyectos de interconexión eléctrica y estudiar el aprovechamiento de recursos hídricos compartidos.
En el ámbito del gas natural, acordaron impulsar el desarrollo de proyectos de exploración y explotación para ampliar la oferta boliviana hacia el mercado brasileño, además de evaluar nuevos mecanismos de comercialización que incentiven la inversión privada. En ese contexto, Bolivia trabaja en la elaboración de una nueva Ley de Hidrocarburos que definirá nuevas reglas de juego para el sector.
En materia de biocombustibles, ambos países subrayaron su importancia para reducir emisiones y fortalecer la seguridad energética, y anunciaron la realización de un seminario técnico en 2026 para intercambiar experiencias. Bolivia, además, avanza en su adhesión al Compromiso de Belén 4X, orientado a expandir el uso de combustibles sostenibles.
La agenda bilateral también contempla el fortalecimiento de la cooperación en la producción y comercialización de fertilizantes —como urea y amoniaco— y cloruro de sodio, así como el impulso de proyectos conjuntos en el sector petroquímico y agroindustrial.
Bolivia y Brasil También destacaron su potencial en el desarrollo de cadenas de valor de minerales críticos, fundamentales para la transición energética global. En este contexto, subrayaron la importancia del litio y reafirmaron su intención de integrarse de manera soberana y competitiva en estos mercados mediante cooperación tecnológica y alianzas público-privadas.



