El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, denunció este martes que el país enfrenta una “conspiración financiada por el narcoterrorismo” y señaló al líder cocalero Juan Evo Morales como quien habría instruido acciones para rodear y tomar unidades militares y policiales.
Según la autoridad, estos hechos evidencian que la actual conflictividad no responde a una protesta social tradicional, sino a una estrategia orientada a vulnerar el orden constitucional. “Estamos viviendo una conspiración financiada por el narcoterrorismo con el fin de violentar nuestro ordenamiento constitucional”, afirmó.
Las declaraciones surgen en medio de una serie de episodios que involucran instalaciones de seguridad del Estado. Entre ellos, mencionó el anuncio de la Federación de Comunidades Interculturales de Chimoré sobre la posible toma de recintos militares en el trópico de Cochabamba, tras la promulgación de la Ley de Regulación de Estados de Excepción.
En ese contexto, dirigentes de ese sector lanzaron advertencias al Gobierno. “No nos hacemos responsables de lo que pueda pasar en el trópico de Cochabamba”, sostuvo el secretario de Relaciones de la Federación de Chimoré, Mario Rivera, quien pidió al Ejecutivo reconsiderar el despliegue de fuerzas en zonas de conflicto.
A estos hechos se suman otros episodios de violencia, como la quema de un puesto policial en el municipio cruceño de San Carlos, atribuida por sectores cívicos a grupos irregulares, así como el saqueo y vandalismo en dependencias policiales de San Julián, donde los efectivos se replegaron ante la escalada de tensión.
Debido a estos últimos acontecimientos, esa región permanece sin presencia policial desde hace varios días, en un escenario que, según el Gobierno, refuerza la preocupación por la seguridad y el orden público en el país.



