

El cardenal boliviano Julio Terrazas, cuya delicada salud puso en duda su viaje a El Vaticano, confirmó su participación en la elección del nuevo papa tras la renuncia de Benedicto XVI que se hará efectiva el 28 de febrero, según dijo el prelado en su homilía dominical.
"La iglesia en Bolivia, la iglesia en Santa Cruz, estará presente allá (en la elección) con su viejo cardenal; así es que espero que me acompañen con su oración", manifestó Terrazas, próximo a cumplir 77 años y aquejado por enfermedades crónicas como diabetes e insuficiencia renal.
Los 177 cardenales "lo vamos a hacer en oración no en turbulencia, porque con ella no se llega nunca a la verdad", insistió.
Sin embargo, Terrazas no confirmó la fecha de iniciación del cónclave, que podría ser a mediados de marzo.
Según la constitución apostólica, el cónclave tiene que empezar "entre un mínimo de 15 días y un máximo de 20" desde que se decrete la llamada "sede vacante", fijada para el próximo 28 de febrero a las 20H00 horas (19H00 GMT), el momento que Benedicto XVI eligió para abandonar el trono.
Terrazas cuestionó además las opiniones formuladas el viernes por el presidente boliviano Evo Morales respecto a que la dimisión del Papa se debe a "problemas internos de la Iglesia católica" y no a "razones de edad".
Aunque admitió que a todos nos asiste el derecho de hablar de la Iglesia, "no pueden hablar en nombre de mil millones de creyentes".
"El reino de Dios no es copia de un reinito, no es copia de una ideología que tiene cierto sabor a triunfo en algunas partes", manifestó el purpurado, a quien el gobierno considera cercano a la oposición de derecha.
El gobernante cuestionó en 2012 el sistema de la Iglesia católica para elegir a los papas e incluso demandó el fin del celibato, el ejercicio del sacerdocio por parte de las mujeres y que los curas asuman una paternidad responsable, si es que procrean niños, al margen de sus votos confesionales.