Siguen desertando militares de Venezuela, ahora ya son 326 que abandonan a Nicolás Maduro

A 326 subió el número de los miembros de la fuerza armada de Venezuela que desertaron y cruzaron a Colombia desde el sábado, tras los desmanes ocurridos durante el fallido paso de ayuda al país petrolero, informó este martes la autoridad migratoria.

La mayoría de los militares de Venezuela han llegado por el departamento de Norte de Santander, seguido por Arauca, Guajira, indicó Migración Colombia en un comunicado.

El director de la entidad, Christian Krüger, aseguró que los policías y militares huyen de la "dictadura" de Nicolás Maduro en busca de comida ante el desabastecimiento, por la "situación política" y por la "presión" de los "colectivos", como se conocen a los grupos armados afines al chavismo.

Krüger sostuvo que "algunos" de los uniformados llegan "con sus armas, sus uniformes, de civil o con su familia".

El funcionario aseguró que Colombia evalúa los antecedentes de cada una de estas personas, cuyos nombres y rangos se desconocen. Mientras tanto reciben un salvoconducto temporal.

Si no "pretenden afectar la seguridad" del país, empiezan el trámite para darles refugio.

El líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado por medio centenar de países, ofreció amnistía a los miembros de la Fuerza Armada que rompan con el gobierno de Nicolás Maduro, cada vez más aferrado a los militares para mantenerse en el poder.

Las primeras deserciones se produjeron el sábado antes de que Guaidó anunciara desde Colombia la salida de ayuda en camiones con alimentos e insumos médicos donados por Estados Unidos y otros países.

Sin embargo, el operativo debió ser replegado al final de la tarde ante el fuerte bloqueo impuesto por Maduro que derivó en disturbios que dejaron cuatro muertos y centenares de heridos en los límites de Venezuela con Colombia y Brasil.

Venezuela tiene 365.315 efectivos y 1,6 millones de milicianos civiles. A pesar de que Nicolás Maduro enfrenta una dura embestida, mantiene la lealtad de la cúpula militar.

Guaidó, quien se halla en Colombia desde el pasado viernes desafiando una prohibición de salida del país, ofrece amnistía a los uniformados que rompan con Maduro, pero el mando militar, al que el mandatario socialista ha dado vasto poder, le declara lealtad.

Buscando quebrar a la cúpula, Estados Unidos, decisivo aliado de Guaidó, ofreció incluso eximir de sanciones a los oficiales que reconozcan a Guaidó, tras lo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dijo que no se dejarán comprar.

"Este un proceso que no se nota muchas veces, una vía que no gusta mucho a la gente porque es lenta, pero que puede tener velocidad mayor en la medida en que los militares y civiles vean que el gobierno se puede desmoronar", agregó Salamanca.

De 32 ministros, nueve son militares y dirigen carteras estratégicas como Defensa, Interior, Agricultura, Alimentación y la petrolera PDVSA, corazón económico del país.

La Fuerza Armada, con unos 365.000 efectivos y cerca de 2 millones de milicianos civiles adscritos, tiene banco, televisora, constructora, compañía minera y gasífera, todo un poder que fue aumentando a medida que crecía la impopularidad de Maduro, según analistas.

"La deserción de soldados sueltos no va a quebrar el sistema de Maduro por sí mismo. Tiene que pasar al nivel mas alto, almirantes, capitanes, coroneles, y generales", afirmó a AFP Christopher Sabatini, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia.

Pero Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit (Londres), destaca que así como es difícil que rangos bajos o medios puedan conducir con éxito un golpe de Estado o una insurrección, también lo es que el aparato de seguridad defienda áreas estratégicas, si aumentan las deserciones".

Las fisuras, aunque hasta ahora no determinantes, son más evidentes: unos 180 efectivos fueron detenidos igualmente en 2018 acusados de conspirar, según la ONG Control Ciudadano.

Dos generales figuran entre los apresados por el estallido de dos drones cargados de explosivos cerca de una tarima donde Maduro encabezaba un acto militar, el pasado 4 de agosto.

En un país donde pocos escapan a la escasez de comida y medicinas y a la hiperinflación, unos 4.300 efectivos desertaron de la militarizada Guardia Nacional en 2018 y unos 10.000 miembros de la Fuerza Armada pidieron la baja desde 2015, según Control Ciudadano.

Para Sebastiana Barraez, experta en temas militares, "lo que está pasando es la demostración más fehaciente del quiebre de los pilares fundamentales de la Fuerza Armada".

"Son militares que ya no pueden resistir las presiones, que son obligados a asistir a actos, que desconocen a sus mandos superiores", manifestó.

El 21 de enero, dos días antes de que Guaidó se autoproclamara presidente interino luego de que el Congreso declaró a Maduro "usurpador" por considerar su reelección fraudulenta, 27 militares se rebelaron. Algunos se quejaron en videos de la mala situación en la que estaban en los cuarteles.

El sargento Carlos Eduardo Zapata, uno de los que desertó la semana pasada y cruzó a Brasil, resumió así la situación en los cuarteles: "No hay comida. No tienen colchones, nosotros los sargentos de la Guardia Nacional estamos durmiendo en el suelo".

"No tenemos para comprarle un kilo de leche a nuestros hijos, los hijos están flacos", agregó.

Rocío San Miguel, presidenta de Control Ciudadano refirió que "hay mucho nerviosismo por la situación. Esta semana se prevé el anuncio de un aumento de salario para la Fuerza Armada como incentivo de lealtad".

A juicio de San Miguel, "el abandono de efectivos militares a Maduro va a continuar, y solo los que están comprometidos en graves violaciones a los DDHH están dispuestos a seguir apoyándolo".

 

No obstante, agregó la especialista a la AFP, eso "no sin tener un Plan B de huida que todos en el alto mando militar lo tienen, pues ninguno se va a inmolar por él".

Valora este artículo
(1 Voto)
Visto 221 veces

Visitantes en linea

Tenemos 98 visitantes y ningun miembro en Línea

13737502